Sicilia no es diferente, tiene el buccellato: una combinación de higos, pasas, dátiles, nueces (generalmente almendras) y cítricos confitados (como la cidra) que son cocinados como si fuesen una galleta redonda en forma de concha, como una torta circular, o como pequeños pasteles. Sus orígenes exactos se han perdido en las brumas del tiempo y no está claro sobre cuándo los sicilianos comenzaron a hacerlo, pero ha existido por siglos. Asociado con eventos familiares, puede ser dado por los padrinos a los padres del ahijado o por el padrino o la dama de honor a los padres de la novia y representa buena fortuna y prosperidad.





