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2015
2015
El Papa Alejandro VII tenía enormes ambiciones para Roma y realizó proyectos de construcción a gran escala con el objetivo de reorganizar y rediseñar grandes trozos de Roma. Junto con el niño prodigio, arquitecto, escultor, pintor, escritor y diseñador, Bernini, completó una de estas grandes obras, la Plaza de San Pedro. Este espacio abierto se encuentra en frente de la Basílica de San Pedro y Alejandro quería que estuviese distribuida de tal manera que cogiese el número máximo de adoradores para que pudieran ver al Papa dando sus bendiciones desde la iglesia o desde los apartamentos papales adyacentes, también como para hacer una gran entrada a los edificios sagrados. Un tema de colaboración, los planes se hicieron durante varias etapas de la preparación hasta el diseño actual se decidió.