
Bomarzo, una ciudad en el Lacio, en el valle inferior del río Tíber, es muy conocida por una atracción muy singular. Oficialmente llamado los Jardines de Bomarzo, son también referidos como el Jardín Sagrado, y el nombre más descriptivo, el Parque de los Monstruos de Bomarzo. Creado en el siglo 16, los jardines se encuentran en un bosque en el fondo de un valle bajo el castillo Orsini y cuenta con esculturas, extrañas y fantásticas, y pequeños edificios junto a la belleza natural. Si tiene ganas de pasear por una pintura de Dalí, ¡entonces esto es para usted! Encuentre una villa de lujo en Lacio y usted puede explorar este jardín verdaderamente único por sí mismo.

El jardín fue construido por Pier Francesco Orsini, un señor de la guerra y gran mecenas de las artes, tras la muerte de su esposa, a quien él era profundamente devoto. Pirro Ligorio, arquitecto, pintor, anticuario y diseñador de jardínes, se le atribuye el diseño en general del parque y la esculturas se dice que son de Simone Moschino. Normalmente Manierista, las obras tienen la intención de inspirar temor y asombrar, con una variedad extraña y un tanto misteriosa.
La organización de los bonitos jardines es típica de su tiempo, por lo que los monstruos y criaturas que parecen que dan un paso hacía adelante parecen aún más sorprendentes.
La organización de los bonitos jardines es típica de su tiempo, por lo que los monstruos y criaturas que parecen que dan un paso hacía adelante parecen aún más sorprendentes.

En una sección del jardín, los visitantes pueden caminar dentro de la boca de la cabeza de un orco colosal. Esculpido en el labio superior son las palabras, "ogni pensiero vola", (cada pensamiento vuela) pero se leía originalmente "Lasciate ogni pensiero voi ch'entrate" (Abandona todo pensamiento, quien entra aquí). Esto juega con la famosa inscripción de Dante sobre la puerta al inframundo en "Inferno", que dijo "esperanza" en lugar de "pensamiento".
Se anima a los visitantes a perder todo el sentido de la realidad y que lleguen a sumergirse en el paisaje fantástico que les rodea.
Iniciado en 1552, con los versos y las inscripciones añadidos una década después, el jardín fue olvidado en el tiempo. Durante los siglos XIX y XX, los jardines quedaron abandonados y con mucha vegetación. La familia Bettini asumió la restauración del jardín en la década de 1970 y, a pesar de que sigue siendo propiedad privada, ahora es un sitio turístico muy popular.
Cosas que usted no querrá perderse incluyen el emotivo mausoleo dedicado a la esposa de Orsini (el único aspecto "normal" de los jardines). Otros sitios a destacar son la Casa Inclinada, que goza de gran popularidad para hacer fotografías y está llena de oportunidades para posar, y el Elefante de Aníbal, que muestra el proceso de captura de un soldado romano. Si alguna vez está en Lacio, usted realmente debe pasar por aqui. Le podemos garantizar que nunca verá nada como los Jardines Bomarzo.
Se anima a los visitantes a perder todo el sentido de la realidad y que lleguen a sumergirse en el paisaje fantástico que les rodea.
Iniciado en 1552, con los versos y las inscripciones añadidos una década después, el jardín fue olvidado en el tiempo. Durante los siglos XIX y XX, los jardines quedaron abandonados y con mucha vegetación. La familia Bettini asumió la restauración del jardín en la década de 1970 y, a pesar de que sigue siendo propiedad privada, ahora es un sitio turístico muy popular.
Cosas que usted no querrá perderse incluyen el emotivo mausoleo dedicado a la esposa de Orsini (el único aspecto "normal" de los jardines). Otros sitios a destacar son la Casa Inclinada, que goza de gran popularidad para hacer fotografías y está llena de oportunidades para posar, y el Elefante de Aníbal, que muestra el proceso de captura de un soldado romano. Si alguna vez está en Lacio, usted realmente debe pasar por aqui. Le podemos garantizar que nunca verá nada como los Jardines Bomarzo.
Fuente de publicación
foto 1: Ben Skála / CC BY-SA 3.0;
foto 2: Roberto Fogliardi / CC BY-SA 3.0;
foto 3: Yellow.Cat / CC BY 2.0
foto 1: Ben Skála / CC BY-SA 3.0;
foto 2: Roberto Fogliardi / CC BY-SA 3.0;
foto 3: Yellow.Cat / CC BY 2.0