
Hay muchas formas de recorrer la increíble cuna del Renacimiento durante una estancia en una de nuestras villas con piscina en Florencia. Podría seguir a artistas famosos por la ciudad visitando sus obras en diversas galerías, museos e iglesias, hacer una peregrinación sartorial por tiendas emblemáticas y museos de moda, admirar las joyas arquitectónicas de diversos arquitectos, descubrir todos los lugares clave donde los Medici hicieron historia, comer en los restaurantes más apreciados, visitar todos los impresionantes jardines de la ciudad, hacer un recorrido por lugares supuestamente encantados, o -para seguir con vibraciones igualmente espeluznantes- podría seguir a Hannibal Lecter por la ciudad...
En El Silencio De Los Corderos, Lecter muestra por primera vez su admiración por Florencia cuando vemos un meticuloso boceto del perfil de la ciudad que cuelga en su celda de la prisión. Luego, en la siguiente película de la serie, Hannibal, se nos muestra algo más que un simple boceto y se nos transporta directamente a los cautivadores paisajes de Florencia...

Con Hannibal como guía, visitamos la emblemátic Farmacia de Santa Maria Novella, cerca de la iglesia de Santa Maria, donde compra algunos regalos para la agente del FBI Clarice Starling, con la que está obsesionado. Este increíble lugar, una de las farmacias más antiguas del mundo, sigue ofreciendo brebajes tradicionales elaborados por monjes y merece la pena visitarlo para comprar regalos no espeluznantes para los demás o para uno mismo. El puente Ponte Vecchio, que alberga tiendas de orfebrería, es otro lugar significativo de la película. No sólo promete una artesanía exquisita, sino que su belleza arquitectónica es un espectáculo para la vista.
Otros lugares de interés cinematográfico son el sereno claustro de la Santa Croce, la majestuosa iglesia de la Santa Croce, la bulliciosa Piazza della Signoria, la caprichosa Fuente del Porcellino y el histórico edificio del periódico La Nazione. La residencia elegida por Lecter, el Palazzo Capponi, es un testimonio de la grandeza arquitectónica de Florencia. Este palacio del siglo 16, adornado con frescos de Ghirlandaio, se convirtió en sinónimo del personaje de Lecter tanto en el libro como en la película, lo que refleja su atractivo tanto para el autor como para el cineasta.

Así que, si está planeando reservar una villa en Florencia, especialmente cuando se acerca el frío de Hallowe'en, revivir estos momentos cinematográficos puede añadir una dimensión emocionante a su viaje. Con la sombra de Hannibal como guía, experimente el esplendor de la ciudad bajo una luz singularmente inquietante.