
Turín fue la primera cápital de Italia y no falta cosas que hacer o ver, como por ejemplo la Sábana Santa de Turín, museos e iglesias, pero una de las características más interesantes de la ciudad no es fácilmente visible o aparente. De hecho, se puede visitar fácilmente sin ser consciente de lo que se está perdiendo; una extensa red subterránea de túneles que cuentan con mazmorras, cuevas de alquimistas, criptas, rutas de escape, bodegas de hielo y, según las leyendas locales, una entrada al inframundo. Hay tours incluso dedicados a estos espacios espeluznantes y fascinantes, así que ¿por qué no encontrar una casa rural en el Piamonte y pasar un día explorando Turín por encima y por debajo del suelo.

Las visitas guiadas duran tres horas y son una de las mejores maneras de ver el mundo subterráneo de Turín. Somewhere, un grupo de tour italiano ofrece un recorrido que se pueden reservar online a través de Viator Tours. Los recorridos debajo de Turín, con guías explican, que estos subterraneos fueron construidos originalmente como bodegas de hielo por los romanos y luego pasaron a ser una forma invisible de defender la ciudad de los ataques externos que sufrieron a lo largo de la historia. Estas defensas subterráneas luego se adaptaron con el tiempo y se utilizaron para otros fines prácticos como catacumbas, espacios de almacenamiento, vías de evacuación y refugios antiaéreos durante las guerras mundiales.

El tour le ayudará a descubrir los puestos de escucha, las puertas trampa, los sistema de ventilación, y una mina (pasajes subterráneos bajo el enemigo los cuales podrían colapsarse para detenerlos en su intento de acceso a la ciudad) y galerías de sabotage. Los pasajes son como laberintos, construidos para confundir a los enemigos que podrían estar familiarizados con ellos.
Quizás el incidente más famoso en la historia de los pasajes subterráneos es la historia de Pietro Micca. El joven era un soldado durante la Guerra de Sucesión Española en 1706 y, cuando parecía que los franceses iban a tener éxito en irrumpir en la ciudadela, él terminó con un asedio de cuatro meses, explotanddo una bomba que le mataría a él y a los franceses que estaban tratando de echar abajo la puerta que llevaba a las minas.
Ahora hay un museo dedicado a Micca donde también se puede acceder a algunos de los túneles subterráneos de Turín e incluso hacer un tour por sólo €3, que es lo que cuesta la entrada al museo.
Tenga en cuenta que los túneles no son los espacios más hospitalarios o accesibles y los recorridos no son recomendables para aquellos que tengan dificultades de movilidad o que sean claustrofóbicos. Sin embargo, si usted se siente aventurero y no le importa la exploración de espacios oscuros, húmedos, bajo tierra, hay un mundo totalmente diferente, listo y esperando por usted en esta hermosa ciudad del Piamonte.
Quizás el incidente más famoso en la historia de los pasajes subterráneos es la historia de Pietro Micca. El joven era un soldado durante la Guerra de Sucesión Española en 1706 y, cuando parecía que los franceses iban a tener éxito en irrumpir en la ciudadela, él terminó con un asedio de cuatro meses, explotanddo una bomba que le mataría a él y a los franceses que estaban tratando de echar abajo la puerta que llevaba a las minas.
Ahora hay un museo dedicado a Micca donde también se puede acceder a algunos de los túneles subterráneos de Turín e incluso hacer un tour por sólo €3, que es lo que cuesta la entrada al museo.
Tenga en cuenta que los túneles no son los espacios más hospitalarios o accesibles y los recorridos no son recomendables para aquellos que tengan dificultades de movilidad o que sean claustrofóbicos. Sin embargo, si usted se siente aventurero y no le importa la exploración de espacios oscuros, húmedos, bajo tierra, hay un mundo totalmente diferente, listo y esperando por usted en esta hermosa ciudad del Piamonte.