
Algunos edificios son tan increíblemente bellos y fantásticos que no parecen ser reales y el Castillo de Sammezzano definitivamente encaja en esa categoría. El castillo, conocido por su extraña arquitectura morisca, es un poco una joya escondida situada en la Toscana en Reggello, a sólo veinte minutos de Florencia. La razón por la que es un tesoro arquitectónico menos conocido es que normalmente no está abierto al público y su futuro es bastante incierto. A pesar de estar abandonado durante décadas, sin embargo, sigue siendo un testimonio impresionante de las maravillas que a veces surgen de la excentricidad y peculiaridad de personalidades como la de los nobles.
Los jardines si se pueden visitar y a veces también se puede ver el interior, pero hay una lista de espera bastante larga. Sin embargo, si usted ha encontrado una villa de lujo en Florencia y quiere salir de la ciudad, vale la pena visitar el castillo, incluso si sólo se puede ver la impresionante (que le deja a uno boquiabierto) fachada.
Los jardines si se pueden visitar y a veces también se puede ver el interior, pero hay una lista de espera bastante larga. Sin embargo, si usted ha encontrado una villa de lujo en Florencia y quiere salir de la ciudad, vale la pena visitar el castillo, incluso si sólo se puede ver la impresionante (que le deja a uno boquiabierto) fachada.

Mientras que la famosa apariencia morisca del edificio le ha llevado a su fama, no es el estilo original en el que se pensó para el castillo.
La finca en la que se construyó el castillo fue mencionada en escritos de los romanos y parece haber sido conocida por Carlomagno. En la Edad Media y el Renacimiento, fue propiedad de familias como los Medici y fue finalmente heredada por Ferdinando Panciatichi Ximenes Aragona, un noble de Florencia vinculado a la familia real española.
Fue este hombre, en el siglo XIX, quien transformó el castillo en la obra maestra que vemos hoy. Era un noble típico de la época e interesado en las culturas orientales. Fue por esto que decidió convertir el castillo en un ejemplo fascinante de la arquitectura de estilo morisco.
La finca en la que se construyó el castillo fue mencionada en escritos de los romanos y parece haber sido conocida por Carlomagno. En la Edad Media y el Renacimiento, fue propiedad de familias como los Medici y fue finalmente heredada por Ferdinando Panciatichi Ximenes Aragona, un noble de Florencia vinculado a la familia real española.
Fue este hombre, en el siglo XIX, quien transformó el castillo en la obra maestra que vemos hoy. Era un noble típico de la época e interesado en las culturas orientales. Fue por esto que decidió convertir el castillo en un ejemplo fascinante de la arquitectura de estilo morisco.

Los interiores son, sin duda alguna, la parte más hermosa del edificio con habitaciones, tanto grandes como pequeñas, llenas de mármol liso, azulejos multicolor, vidrieras, tallas intrincadas y magníficos adornos. Sin embargo, si lo visita y no consigue entrar, puede ver como es en el video musical de la cantante italiana Dolcenera en "Ora O Mai Più". Los jardines en sí son también un auténtico lujo. Panciatichi Ximenes Aragona fue un entusiasta botánico y plantó el vasto parque (uno de los más grandes de la Toscana) con árboles y flora exótica. La mitad de las especies no sobrevivieron al siglo 20, pero los esfuerzos en los últimos años han traído el parque de nuevo algo de su antigua gloria. También es conocido como un "parque histórico" y está salpicado de monumentos arquitectónicos, incluyendo una gruta artificial y un puente, en estilo morisco al igual que el castillo.
Un hotel hasta los años noventa, el castillo ha cambiado de manos muchas veces y actualmente está buscando un nuevo propietario, aunque muchos están haciendo campaña para que sea preservado como un monumento nacional. Como su futuro es incierto, ¡es una visita obligada en su próximo viaje a Italia!
Un hotel hasta los años noventa, el castillo ha cambiado de manos muchas veces y actualmente está buscando un nuevo propietario, aunque muchos están haciendo campaña para que sea preservado como un monumento nacional. Como su futuro es incierto, ¡es una visita obligada en su próximo viaje a Italia!
Fuente de publicación
Foto 1: Sailko / CC BY-SA 3.0;
Foto 2: Sailko / CC BY-SA 3.0;
Foto 3: Sailko / CC BY-SA 3.0
Foto 1: Sailko / CC BY-SA 3.0;
Foto 2: Sailko / CC BY-SA 3.0;
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